...el viaje está hecho para aquellos que no saben muy bien hacia donde se dirigen, ni conocen con exactitud lo que buscan. Está hecho para los que intuyen que encontrar no es lo importante y que cumplir un sueño puede ser, sobre todo, darse de bruces con la aventura. Es cierto que regresamos siempre, pero no debe viajarse con la intención de hacerlo. Viajar tiene algo de nacimiento. (Javier Reverte, EL SUEÑO DE AFRICA)
jueves, 29 de septiembre de 2011
Gastronomia en Vietnam y Camboya
¿Y a que sabe Camboya? Sabe a curry y a coco. El plato tradicional es el amok: es como un guiso cocinado con coco y curry y servido dentro del coco, al que vas añadiendo arroz blanco según vayas comiendo.
lunes, 26 de septiembre de 2011
Mi viaje a Camboya
A Camboya la llaman la Costa Rica pobre. Evidentemente si uno llega a este país desde Vietnam, las diferencias son evidentes. Venimos de un país emergente, y llegamos a uno del tercer mundo. Así es. Camboya no tiene industria, depende únicamente del turismo que viene a ver los templos, pero os aseguro que es un país precioso, muy verde y bañado por el mar en muchos kilómetros, aquí Gil y Gil lo hubiera tenido muy claro. Hay un dato, que yo creo que es esclarecedor de la pobreza de un país, el mayor índice de mortalidad lo provoca la caída de rayos, ni el estrés, ni los accidentes de tráfico, solo la naturaleza manda.
Pero si algo conocemos de Camboya es su pasado reciente, la dictadora de Pol Pot y los jemeres rojos ( 2 millones de muertos que se dice pronto) .Todavía es fácil ver personas con piernas amputadas por las minas y carteles en los terrenos donde se trabaja para desactivarlas.
Llegamos a Siem Riep, la ciudad que concentra el turismo que va a ver los templos de Angkor, y al bajar del autobús, el contraste con la humedad reinante hace que se te empañen los cristales de las gafas. Hace calor, pero aquí llevan unos días de lluvia, de hecho pillamos las últimas inundaciones del monzón, y las calles van con dos palmos de agua.
Evidentemente si uno va a Camboya va a ver los templos de Angkor, que viene a ser el mayor monumento religiosos del mundo (fueron budistas e hinduistas). La verdad es que jamás me hubiera imaginado esta extensión. Dicen que han llegado a existir unos 900 templos y que en toda esta zona vivió un millón de personas.
Ahora mismo, aunque hay países metiendo dinero para las reconstrucciones, hay templos que tiene los años contados, hay arqueólogos que dan 5 años de vida antes de que acaben de caer definitivamente. Las guerras, las invasiones de mongoles, y el abandono de esta ciudad como capital en el siglo XV, aceleraron el proceso natural de la selva. Los árboles se fueron apoderando de los templos, solo hay que ver el llamado “templo de las raices” , donde Angelina Jolie rodó Tomb Raider.
Pero a mi el que más me ha gustado es el de Bayón , también llamado de las mujeres, con sus 37 torres con las caras en tres dimensiones ( llegaron a haber 54) , y como no, el templo de Angkor Wat. También es muy recomendable visitar el museo de Angkor que han hecho los franceses, muy didáctico, y con piezas excepcionales.
sábado, 24 de septiembre de 2011
Octava crónica de mi viaje a Vietnam: el Mekong
Nuestro dos últimos días en Vietnam los dedicamos al delta del Mekong, el que dicen es uno de los grandes graneros de Asia. El río Mekong nace en las mesetas del Tibet y recorre seis países hasta llegar a este delta de Vietnam, 4.800 kilómetros de recorrido de aguas marrones, que van depositando sedimentos permitiendo tres cosechas de arroz al año, y una variedad de frutas tropicales increíble: sapotes, piñas, cocos, rambután, papaya, pomelos...Dicen que el Mekong alimenta a 100 millones de personas.
El delta tiene nueve brazos o nueve dragones como dicen aquí ( Cuu Long) , nosotros nos adentramos con barca por algunos de los más de 2000 kilómetros de canales. Vemos las aldeas de pecadores y los mercados flotantes con sus barcas llenas de frutas y verduras.
Los agricultores alzan una caña de bambú en la cabina o en la proa del barco a la que atan la fruta o la verdura que venden, y así sirve de señuelo a los compradores. Marketing primitivo, pero efectivo.
El delta es un paisaje a ratos sedante y majestuoso, a ratos bullicioso y sucio, pero siempre tiene el poder de provocarte la reflexión, el pensamiento sosegado de quien se sabe de paso, pero ya va con el corazón tocado.
jueves, 22 de septiembre de 2011
Séptima crónica de mi viaje a Vietnam: Saigón
Esta ciudad fue durante decenios de colonización francesa Saigón, y ahora es Ho chi Minh, aunque ni siquiera en los códigos internacionales de los aeropuertos han dejado de usar el primer nombre. Y es que sólo nombrar la palabra, Saigón, te conjuras a lo inesperado, a lo desconocido, al frenesí de una ciudad de 8 millones de habitantes y 4 millones de motos. Haceros una idea. Entonces era la urbe más importante de toda la Conchinchina francesa , después pasó a ser la capital de Vietnam del Sur, cuando en 1954 los cartógrafos de Naciones Unidas dividiesen Vietnam en el paralelo 17, y hoy es una ciudad saqueada por el boom de la construcción, pero con sus raíces bien agarradas a la tierra.
Todas las funcionarias, las estudiantes y las mujeres que trabajan en el sector del turismo visten su ao dai, esa túnica de seda con aberturas laterales y pantalones. Incluso en bicicleta u bajo la lluvia, porque ahora estamos al final del monzón y la lluvia sale a nuestro encuentro puntual cada tarde, ni eso logra bajar el ritmo de Saigón. Millares de personas frenéticamente desordenadas cruzan y vadean calles y aceras, sorteando cualquier vehiculo, y sobre sus cabezas, enjambres de ovillos de cables eléctricos amenazan con caer de postes y torres que ya son parte del escenario urbano. Huele a pho recalentado a todas horas (el tradicional bol de caldo de fideos de arroz con tropezones de ternera ligeramente hervida y algo de verdura), porque en Vietnam no hay horarios para comer, solo el tiempo se detiene para el café en los hoteles míticos ,donde solían citarse los periodistas extranjeros, el Rex o el Caravelle , o el Majestic, donde los norteamericanos daban sus ruedas de prensa.
Lo que más me sorprende de Saigón son las peluquerias con final feliz, y el mercado de Ben Thah, donde comprar relojes falsificados que al día siguiente misteriosamente dejan de funcionar.
El olor es lo primero que llama tu tención, te lo promete todo a cambio de tu alma. Y el calor: la camisa te queda hecha un guiñapo, a duras penas recuerdas tu nombre o de que huias al venir.....
( El americano impasible, Graham Green)
miércoles, 21 de septiembre de 2011
Sexta crónica de mi viaje a Vietnam: Hoi An
Danang es la mayor ciudad del centro de Vietnam, y pasamos por ella, camino a Hoi An. Sólo echando un vistazo uno se puede imaginar como ha cambiando esto. Danang ahora es una hilera de resorts de lujo, con campos de golf alrededor de una playa mítica. China Beach, la playa donde los norteamericanos instalaron su aeropuerto ( hoy todavía se ven los hangares) durante la guerra de Vietnam. Es la mítica playa del ataque de los helicópteros al son de Wagner en “Apocalipsis Now” (aunque en realidad donde se filmó es Filipinas).
Llegamos a Hoi An , una ciudad que sobrevivió milagrosamente a la guerra. Entre la caótica Hanoi y la desvergonzada Saigón, Hoi An me cautiva. Es una pequeña ciudad que casi no fue bombardeada y en sus calles se conservan casas antiguas restauradas. Persianas de madera, balcones, fachadas de colores desgastados…Los tres pueblos que la habitaron: chinos, japoneses y franceses han ido dejando huella. Una de las casas (esta de la foto de la chica) es donde se rodó El Americano Impasible ( con Michael Caine, basada en la novela de Graham Green, que hay que leer antes de ir a Vietnam).
El barrio antiguo tiene un ambiente entre colonial y decadente, aunque a la vez es muy turístico. No sé porque me recordó a la ciudad de Antigua (Guatemala) aunque hablemos de culturas totalmente diferentes. Recomiendo salir a pasear bien temprano ( a las 9 de la mañana los vietnamitas llevan ya 4 horas levantados). Hoy cae un leve chirimiri que refresca la humedad del ambiente tropical y la música clásica que se oye a través de pequeños altavoces en la calle hacen del paseo una experiencia gratificante.
Tres o cuatro pagodas se esconden entre casas coloniales francesas y chinas. Muchas de estas viviendas son ahora pequeñas galerías de arte, sastrerías, tiendas de farolillos de papel, cafés y restaurantes. Un pequeño lujo en el agitado Vietnam, más si vienes en luna llena. Las noches de luna llena la ciudad de los farolillos, así la llaman, porque la gente baja al río y deposita en las aguas farolillos encendidos de papel de colores. Tampoco hay que perderse la salida del colegio, cuando los niños vestidos con uniforme y pañuelo rojo al cuello cogen las bicicletas, y las chicas adolescentes pasean con sus elegantes “ao dai”.
domingo, 18 de septiembre de 2011
Quinta crónica de mi viaje a Vietnam: la guerra
En crónicas anteriores dije que Vietnam es verde, intensamente verde, pero también he de decir que Vietnam es lo que esconde, quiero decir, lo que hay por debajo de la superficie. En dos momentos de su historia los vietnamitas vivieron a muchos metros bajo tierra. En la crónica de ayer os hablaba de las cuevas de Pong Nha, en su día fueron un escondite perfecto. Los vietnamitas las utilizaron como hospital y arsenal en la guerra contra los franceses (estuvieron hasta 1954, casi nada) . Y en plena guerra con los norteamericanos , la más cinematográfica de la historia, los vietnamitas volvieron a esconderse para salvar el pellejo. Esta vez miles de aldeanos excavaron túneles. Entrar dentro de los túneles de Vinh Moc e imaginar como vivieron os puedo asegurar que es fuerte.
Dicen que los vietnamitas no guardan rencor porque no es bueno para el alma, pero en la guerra que los norteamericanos libraron en su país murieron 5 millones de muertos, 4 de ellos civiles.
Pero hay más guerras y más odio en su historia : las invasiones de China, los ataques de los jemeres camboyanos, las luchas entre el Vierkong y el Vietmin.
Caminando hacia estos túneles todavía se pueden ver los efectos de las bombas que cayeron en el terreno, entre el bambú se observan grandes socavones que ya forman parte de la orografía.
Esta noche dormimos en Hue, tal vez la ciudad más destruida por los bombardeos; menos mal que la antigua ciudad imperial mantiene en pie su ciudadela y el palacio. Resalta en todos los templos los lacados en rojo y oro y los dragones, muchos dragones. Lo que más me gusto fue una preciosa colección de porcelanas que son los demonios representando los pecados. También hay grabados muchos poemas de Confuncio, que son máximas para todos los vietnamitas.
Aquí todo tiene una lección, una moraleja, como la historia de la tortuga y la garza, dos figuras en una, que vemos prácticamente en todos los templos. Cuenta que la garza necesita de la tierra como la tortuga necesita del agua. Pero en época de sequía la garza coge con sus garzas a la tortuga y la lleva hasta las lagunas, y en época de lluvias, la garza necesita descansar y volver a posarse sobre superficie, y es entonces cuando la tortuga le devuelve el favor, y le presta su caparazón como un trocito de tierra firme.
sábado, 17 de septiembre de 2011
Cuarta crónica de mi viaje a Vietnam: Tam Coc
Nos despedimos de la bahia de Ha Long pero continuamos con un paisaje igual de espectacular. La llaman La Ha long de tierra adentro, o Ha Long entre arrozales, y es Tam Coc (que significa tres cuevas). Las mismas foramciones de escarpadas torres calcáreas, pero en tierra y rodeadas por un rio. Subimos en canoas para descubriar las cuevas y los caprichosos recovecos que esconden a lo largo del río Ngo Dong. En ls riberas pudes encontrar una imagen muy conocida en Vietnam. Los aldeanos con su gorro cónico de hoja de palmera. los ves en bicicleta camino del arrozal, agachados en el campo trabajando, o buscando piojos en las cabezas de los niños. Son imagenes habituales en este país.
Y de Tam Coc nos vamos al parque nacional de Phong Nha, que es uno de los cinco o seis patrimonios de la Humanidad que tiene Vietnam.
Aquí hay unas 300 cuevas y grutas , pero los espeleólogos sólo han explorado unos 20 km de los 70 que hay. Nos embarcamos para hacer un recorrido de dois horas por el rio y entramos a las cuevas más impresioantes. Aqui en el 2009 se descubrió la que podría considerarse la cueva más grande del mundo. Podemos decir que echamos un vistazo a los confines de la tierra.
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